Lore Zubizarreta Uranga

22/10/2021

¡Por fin me he animado a hacer mi primer «martxan», ya tenía ganas!

Vengo a hablaros de los comienzos; de cómo empezar de nuevo y adaptarnos ante un cambio.

Como a muchos otros, esta situación de pandemia me ha hecho cambiar por completo el estilo de vida que tenía antes. En mi caso me ha traído cosas nuevas, como la llegada de TaPuntu.

Los comienzos no suelen ser fáciles, es todo tan desconocido…

Se suele decir que las personas en general necesitamos un tiempo de adaptación de 21 días, y me atrevería a decir incluso, dependiendo de la situación, que necesitamos más.

Hace unos años pensaba que era una de esas jóvenes afortunadas que en poco tiempo encuentran en lo «suyo» un trabajito estable. Pero, de pronto, vino el covid y, ¿ahora qué?. Había que quedarse en casa, la situación en casa tampoco era fácil, y el trabajo que tenía desapareció…

Con la intención de solucionar todo aquello, hice un parón, reflexioné, comprendí la situación y pensé, ¿A ver Lore, qué vamos a hacer ahora? ¿Buscar trabajo, volver a estudiar, o qué? Tenía claro que quería hacer «algo», pero que ese «algo» que pudiera ser… ni idea, necesitaba tiempo.

La cuarentena en casa, me dio qué pensar, tomé con calma y con gusto aquel tiempo de auto-reflexión y me ayudó a dar respuesta a las preguntas que anteriorment me surgieron. Además, aprendí a jugar al bingo con la familia, vecinas y vecinos. Incluso, !ganamos una botella de sidra!

Después de esa pausa, y ya con las ideas más claras, actualicé todo los documentos en todas la plataformas que todos y todas conocemos, para la búsqueda de trabajo, con el objetivo de encontrar algo que me llenara. En una de ésas me encontré con TaPuntu, recuerdo el primer día que vine a Usúrbil y entré a la oficina para hacer la entrevista. Hoy en día todavía cuento como anécdota con los compañeros lo que viví aquella mañana, fué una súpersensación.

Desde el minuto cero percibí la ilusión que había por los proyectos, el tiempo, el trabajo en equipo y la importancia de celebrar lo bueno de las cosas. Tenía la sensación de que estaba a punto de comenzar un camino de aprendizaje diario, y pasado un tiempo así está siendo, y que siga siéndolo.

A día de hoy, he de reconocer que todavía me cuesta trabajo adaptarme a diferentes proyectos y situaciones, incluso en otros aspectos de la vida. Diría que va ligado a mi forma de ser. Pero eso me gusta, tiene su encanto volver a ser una aprendiz y sacar adelante con ilusión proyectos (o lo que sea de la vida) con la ayuda del grupo, tiene su cosita.

Echando la vista atrás y si se diera el caso por las circunstancias, a modo de consejo, propongo que se hagan cuarentenas personales voluntarias. No me refiero al hecho de quedarse en casa, no, o bueno, sí, que cada uno valore su situación, pero a lo que me refiero es a poder tener la oportunidad cada uno de hacer un parón, reflexionar, salir de la rutina y pensar.

Hasta aquí pues, mi experiencia de los últimos años.

Para terminar, y como no, quiero dar las gracias a TaPuntu! Esta joven administrativa ha tardado más de 21 días en adaptarse a todo. Gracias por acompañarme en la aventura de descubrir qué era ese «algo» que me llena hoy en día.

Después de un año en el equipo, eso de ser «la nueva» ya no me sirve de excusa, ¿no? Tendré que inventarme otra cosa.