Mikel Olaiz Garmendia

26/02/2021

Besteen etxean erratza pasatzen

En TaPuntu cada vez nos toca más a menudo pasar la escoba en casa ajena. ¡Como si no fuera suficiente con barrer en nuestra propia casa!

¿A qué me refiero al hablar de pasar la escoba? Me refiero a organizar, a clasificar y ordenar ideas, a buscar acuerdos, a comparar y elegir.

Lo que voy a contar a partir de ahora es útil en diferentes casos: cuando se ofrece una asesoría (tecnológica, organizativa, acerca de los cuidados, económica, …) a otro proyecto, al definir una estrategia concreta para implementar una herramienta tecnológica, al llevar a cabo un proceso participativo, cuando organizamos una acción concreta entre varias entidades, …

Varias reflexiones

El pensar, por ejemplo, la estrategia de redes sociales de un proyecto puede parecer un trabajo divertido y agradable. No voy a negar lo anterior, pero sería trampa no mencionar cómo influye el realizar un trabajo de este tipo dentro de la propia empresa o institución. El reflexionar acerca de lo que queremos comunicar de cara hacia fuera puede llevarnos a pensar acerca de nuestros valores; también pueden salir a relucir diferentes visiones y tener que decidir por cuál optar; o llevarnos a hacer autocrítica acerca de algunos pasos dados en falso hasta ese momento. Es habitual que un trabajo de este tipo afecte en la forma que se organiza ese proyecto.

«Sería trampa no mencionar cómo influye el realizar un trabajo de este tipo dentro de la propia empresa o institución»

Al igual que para nosotras/os es una tarea de gran responsabilidad, es también un ejercicio valiente por parte del cliente o clienta. Supone desnudarse frente a personas de otra empresa.

Y, siguiendo con la metáfora, una confesión: sí, más de una vez nos ha tocado limpiar la mierda. Al empezar a rebuscar hemos solido encontrarnos con relaciones de poder, desacuerdos de peso, … Asimismo, también es verdad que en la mayoría de las ocasiones hemos sido capaces de llegar a acuerdos amplios sobre una misma base. No siempre.

Cuatro consejos

No soy muy fan de dar consejos, pero te contaré cuatro claves que en nuestro caso han sido de utilidad ante este tipo de procesos:

  1. Modera las conversaciones, facilita las discusiones, pero no tomes decisiones:
    Al fin y al cabo, estamos creando algo que tiene que ser útil para esa asociación/empresa/institución, y son las personas que la componen las que tienen que sentirse cómodas con las decisiones; las que tendrán que ejecutarlas.
  2. Pon límites:
    Ten claro cuál es tu ámbito de actuación y, sobre todo, cuál no lo es. Al abrir la caja de Pandora hay que saber también cerrarla, para poder llegar a conclusiones concretas, terminar nuestro trabajo y que el cliente o clienta empiece a implementarlas.
  3. Recuerda que no es tu casa:
    Lo que fue de útil para ti quizás no lo sea para la persona que tienes en frente. Estamos buscando una solución que sea de utilidad en su contexto, con sus recursos y ganas; y no esa solución que suena perfecta en tu cabeza.
  4. Sé parte y participa:
    La(s) persona(s) que tengas en frente agredecerán tu visión externa, tu implicación, tus opiniones y que, de alguna manera, te integres durante un tiempo en su grupo y actúes como tal. Intenta buscar un equilibrio manteniendo la mirada en dos lugares: la mirada de pájaro (visión externa profesional) y la mirada profunda (¿Qué es lo más adecuado para el proyecto, con este grupo, en este contexto y en este momento concreto?).

Y una herramienta

En general, diría que la clave es pensar y recoger las ideas de manera en la que no estemos acostumbrados/as.

También podemos utilizar herramientas tecnológicas a nuestro favor. A la hora de organizar ideas, es habitual utilizar herramientas con las que nos sintamos cómodos/as de manera automática; por ejemplo, documentos de texto. Pero no siempre son las más adecuadas.

Supongamos que estamos haciendo un ejercicio para interrelacionar varias ideas, o que vamos a hacer una lluvia de ideas en las que las ideas no tienen un orden concreto.

Mapas mentales

Cuando aquello en lo que estamos trabajando no tiene un orden cronológico u ordenado, puede ser interesante hacer un mapa mental. Podemos encontrar en la red varias herramientas de este tipo; entre otras, MindMeister.

Mapa mental realizado con la herramienta MindMeister

Imagen: Brian Matangelo