Ekain Arostegi Melero

12/02/2021

¿Qué es el restyling de una marca?

Una de las principales dudas que plantean las empresas al gestionar su marca es cuándo deben hacer un restyling.

El logotipo es un signo gráfico que identifica una empresa, producto u organismo. Sirve para diferenciarse de la competencia, darle importancia y señalar su origen. En definitiva, un logo se convierte en algo más que un elemento gráfico para dar paso a una marca. Valor intangible que deduce las características de una misma corporación. Por eso, cuando se desarrolla el branding, la empresa debe ser estudiada antes y debemos asegurarnos de que el consumidor percibe los valores que queremos. En algunos casos incluso se realizan estudios de mercado para ver qué opina el público objetivo.

A lo largo de la vida de una empresa, producto u organismo, su identidad visual puede requerir, como muchos otros elementos, una transformación. Pero ¿cuándo se necesita un nuevo diseño? ¿Qué tipo de agresividad debemos tener con el restyling? ¿Vamos a cambiar un poco la marca o vamos a diseñar un nuevo logo desde cero? ¿Lo notarán mis clientes? ¿Afectará negativamente? Estas son sólo algunas de las preguntas que nos hacen los clientes cuando están pasando por este proceso.

¿Cómo cambiar la identidad visual y no morir en el intento?

El cambio genera ansiedad, pero estas preguntas tienen respuesta. Pueden darse varias situaciones:

La personalidad visual ha quedado obsoleta y sienten la necesidad de dotar de frescura y nuevo atractivo a la imagen. Lo cierto es que en este caso la marca ha evolucionado tanto que su imagen no ha sido reflejo del posicionamiento que pretenden. Para Aztiker, por ejemplo, fue necesario un nuevo diseño de identidad, ya que su anterior logo no reflejaba los valores que esta empresa quería transmitir en la actualidad.

Otras veces sucede que la empresa decide empezar con un logo simple. Este, en sus inicios servía para cubrir sus necesidades, pero cuando empiezan a crecer, tienen que diseñar un logo más profesional y así dar una determinada imagen visual.

Que el cambio sea más agresivo o no depende de que estemos lejos de nuestro posicionamiento. Así, estaríamos ante dos opciones: la primera, seguir la misma línea que el logo, haciendo un rediseño; la segunda, desarrollar un nuevo diseño identitario adaptándolo a su visión corporativa.

Estos cambios pueden cambiar la visión de la marca del consumidor. Este cambio puede ser positivo o negativo. Dependerá de que se realice una campaña que informe de los cambios introducidos y apruebe el nuevo logotipo para que no haya confusiones en el futuro. De hecho, algunas empresas, una vez establecida su nueva identidad, se han visto obligadas a volver a la anterior, que, según un estudio de mercado, prefería el consumidor. Sin embargo, cambiar la identidad de una empresa bien comunicada no debería generar problemas en la mayoría de los casos (la comunicación estratégica es aquí un plus).

Y para muestra…

Los siguientes casos son claros ejemplos de restyling y cambios en la identidad visual:

Apple

Su primer logotipo fue diseñado por Ronald Wayne. Representa a Isaac Newton sentado bajo un árbol con la famosa manzana. Pero sólo duró un año y fue sustituido por la manzana que hoy todos conocemos.

McDonald’s

El resultado de este logotipo fue accidental. En 1952 se quería construir un restaurante de carretera para convertirlo en franquicia. Dick, hijo de Patrick McDonald, pensó que dos semicírculos quedarían bien en los extremos de la construcción. El arquitecto Stanley Clark Meston convirtió los semicírculos en un par de parábolas metálicas doradas con luces de neón.

En esta construcción se puede observar desde varios ángulos cómo se cruzan. Así nació este famoso logo.

Starbucks

La imagen que aparece realmente es la de una Melusina y no la de una sirena, como todos creen. Esta tiene doble cola. El primer establecimiento se abrió en Seattle, por lo que se eligió este elemento y querían capturar la historia marítima del café y el lugar. El logotipo tuvo críticas porque mostraba a una mujer desnuda con las piernas abiertas, por lo que tuvieron que cambiarlo.

Nike

En 1968 se creó la marca Nike, cuyo nombre se basa en la diosa griega de la victoria «Niké». La premisa era que el logotipo transmitiera movimiento. La diseñadora fue Carolyn Davidson y asegura que se inspiró en el ala de la diosa griega.

Es importante prestar atención al logo, ya que refleja lo que es la empresa. Una buena identidad corporativa refuerza la imagen de marca, permite diferenciarse de la competencia y ser reconocida por los consumidores. Diseñar un nuevo logotipo o rediseñar el actual es una cuestión delicada que necesita la ayuda de profesionales.

¿Necesitas un cambio en tu imagen de marca?