Ainhoa Iribar Lizeaga

14/05/2021

Desde que en 2015 creamos la Coooperativa TaPuntu, una de las preguntas más típicas que me han solido hacer las personas de confianza es «pero exactamente, ¿Qué hacéis en TaPuntu»?

En esas ocasiones, sin pensarlo demasiado he solido dar esta respuesta: «ofrecemos servicios de asesoría y desarrollo de marketing digital».

Aun así, cada vez que he solido dar esa respuesta se me ha quedado una sensación de haberme quedado corta, ya que soy consciente que somos más que eso en TaPuntu. Cada persona que forma el equipo aporta más allá de los servicios oficiales y contamos con expectativas y retos que van mucho más allá.

Hoy voy a intentar explicar otra aportación que hacemos a través de un ejemplo práctico.

En nuestros inicios tuvimos la suerte de participar en el programa de emprendizaje social KoopFabrika y, gracias al mismo, escuchamos por primera vez el concepto de Economía Social Transformadora.

Si bien en un comienzo en dicho proyecto nos acompañaron y apoyaron en la creación de nuestra cooperativa, principalmente podemos decir que nos hicieron ver la importancia que tiene contar con una red de apoyo y que, en lugar de competir, podemos optar por la intercooperación. Además, nos ayudaron a darnos cuenta de que nuestro proyecto se situaba en un territorio, que en el mismo iba a tener un impacto positivo y/o negativo y que estaba en nuestras manos reflexionar acerca de ello.

Sin lugar a dudas apostamos por generar un impacto positivo, teniendo claro que queríamos poner nuestro granito de arena en crear nuevas oportunidades dentro de la comarca, junto con otros agentes del territorio e incidir en el desarrollo local.

Teniendo clara esa idea, en el año 2019 pusimos en marcha la iniciativa Beterri Saretuz junto con Aztiker kooperatiba, Bira kooperatiba, Argia y Beterri Buruntza Udalak, con al apoyo económico de la DFG.

Resumiendo, podríamos describirnos como una red que apuesta por un un modelo económico diferente al actual y que tiene fuerza para crear el mismo. En la red, además de las empresas de la comarca, estamos participando los agentes educativos y las instituciones públicas del territorio, teniendo el reto de futuro de incorporar el tejido comunitario local.

Tenemos claro que las cosas no van a cambiar de un día para otro, pero también tenemos claro que tenemos algo que decir en el desarrollo de nuestra comarca y que, para ello, iremos creando espacios y conocimiento. El año pasado, por ejemplo, gracias al proyecto Beterri Saretuz, tuvimos la oportunidad de reflexionar acerca de cuáles son las claves para conseguir una empresa basada en la participación, recogiendo ese conocimiento en una guía.

Como red, vamos aprendiendo cada día, interactuando y enriqueciéndonos mutuamente, identificando las necesidades reales de las personas de la comarca, tratando de satisfacer las mismas y, sobre todo, siendo conscientes que somos algo más que unas personas que cumplen una función en pro de la rentabilidad y que contamos con una red potente y diversa.

Y vosotros/as, ¿qué ofrecéis?

Información adicional del proyecto Beterri Saretuz.