Aritz Etxeberria Altuna

04/09/2020

Se dice que ante el miedo tenemos que ser valientes. Que los miedos están para enfrentarlos y superarlos.

Y como tal, es verdad. En este mundo no hay una herramienta mejor que el miedo, para que la gente haga o deje de hacer algo. Mirando desde fuera, es bastante fácil encontrar la solución. Sin embargo, nuestros propios miedos no son tan sencillos de superar.

El miedo nos lleva a una situación de bloqueo, y la persona que se encuentra bloqueada, no ve su entorno objetivamente. Puede que se encuentre en medio de un barrizal, pero también es posible que estando en medio de prado soleado, que el miedo bloquee a esa persona.

Podemos encontrar miles de situaciones que generen miedo.

  • Miedo a hablar en público
  • Miedo a contar un problema
  • Miedo a ser como somos
  • Miedo a decir la verdad
  • Miedo a lo que piensen sobre nosotros/as
  • Miedo a entregar un trabajo
  • Miedo ante una enfermedad
  • Miedo a sufrir una enfermedad
  • Miedo al fracaso
  • Miedo a la intolerancia
  • Miedo ante los cambios
  • Miedo a sufrir una pérdida
  • Miedo a la soledad

Y otros mil.

Eso que no controlamos, es lo que nos da miedo. Y si miráramos más al detalle, algunos de los miedos podemos clasificarlos como miedos esenciales. Pero otros muchos, en el fondo son miedos a reacciones o respuestas de terceros.

Y sobre estos últimos, no sé si es por lo que voy aprendiendo en el camino, o simplemente es la edad, pero cada vez le doy más importancia a hacer las cosas bien en base a mis criterios, y cada vez me importa menos lo que puedan llegar a pensar sobre mi.

Fotografía: Joshua Rawson-Harris