Aritz Etxeberria Altuna

29/05/2020

Es bastante curioso cómo he llegado a elegir este tema.

Ahora que estamos superando la crisis sanitaria creada por la COVID-19 (todavía está por ver el alcance final que vaya a tener la crisis económica), podemos pensar que cada persona ha actuado de un modo parecido a ciertas circunstancias, aunque no de la misma forma.

Un día de esos, según iba por la calle, la forma en la que actuaba me hizo pensar que igual lo hacía así porque soy de una manera concreta. En este caso, profesionalmente, soy programador.

IMPORTANTE: NO SOY INFORMÁTICO; SOY PROGRAMADOR.

Aritz Etxeberria Altuna

La forma de pensar de quienes programamos a veces puede ser un poco curiosa. Y creo que eso puede influir en nuestras decisiones diarias.

Voy a exponer diferentes situaciones que han sido cotidianas durante las últimas semanas, cuando la situación era realmente grave.
Estas situaciones pueden tener su parecido con la programación. He pensado que así puede ser más fácil (y también original) imaginar cómo llega a pensar una persona programadora. O por lo menos, cómo lo hago yo.

Situaciones durante la COVID-19

1. Cuando le tengo que dar al botón del ascensor
  • Si voy a bajar la basura, le doy con la bolsa de basura.
  • Si en los bolsillos llevo algún papelito, lo uso para pulsar.
  • Si no, le doy con la punta de una de las llaves de casa.
2. Cuando guardo los productos del supermercado
  • Si el producto tiene un envoltorio, quitarlo y guardar.
  • Lo que no se vaya a usar durante los siguientes días, guardar.
  • Si es comida fresca o que haya que guardar en el frigorífico, limpiar antes de guardar.
3. Cuando me siento en un banco
  • No se puede sentarse en un banco cualquiera de la calle.
4. Cuando llego a una esquina
  • Pensar que te puedes encontrar con alguien.
  • Tomar la curva más abierta.
5. Cuando paso por debajo de balcones y terrazas
  • Pensar que el simple hecho de estar en la calle, puede ser peligroso.
  • Y… si alguien de arriba tose?
  • En la calle también, llevar la protección necesaria.

Situaciones durante la programación

1. Cuando escribo una sentencia condicional
  • Si el valor está entre 1 y 5, que haga «A».
  • Si el valor está entre 6 y 10, que haga «B».
  • Y si el valor está menor que 1 y mayor que 10, ¿qué?
2. Cuando recibo un dato a través de un parámetro
  • Si se espera un número, asegurarse de que sea así.
  • Si se espera texto, asegurarse de que no esté vacío.
  • Si por ejemplo, esperamos una población, controlar si recibimos una población que no esperemos.
3. Cuando me conecto con la base de datos
  • No se puede conectar a la base de datos desde fuera de nuestro servidor.
4. Cuando termino de programar
  • Pensar que puede haber algún error no controlado.
  • Hacer las pruebas necesarias.
5. Cuando guardo contraseñas en la base de datos
  • Pensar que el simple hecho de que se guarden en la base de datos, puede ser peligroso.
  • Y… ¿si alguien consigue tener acceso?
  • Proteger las contraseñas con encriptación.
¿Qué habrá al otro lado de la esquina?

Sí, algunos casos expuestos pueden ser situaciones llevadas al límite.
Pero en el fondo, así es la programación, ya que el error puede estar en cualquier lado.

¿No habéis sentido estrés al salir a la calle en los momentos más complicados? Estar continuamente pensando en diferentes escenarios, y al mismo tiempo tomar decisiones, cansa nuestra cabeza.
En la programación es algo muy parecido. Estar programando duranto toda la jornada laboral es imposible, y aunque se puedan gestionar diferentes proyectos a la vez, es mucho más sencillo hacerlos de uno en uno y con pequeños objetivos.

¿Os habéis visto en situaciones parecidas durante estas semanas?

Si es así, no tenéis que pensar que vivís en una constante paranoia. Puede que tengáis la cabeza de un/a programador/a, y hasta ahora no os habéis dado cuenta de que era así.

Yo he sacado esa conclusión. Que la forma de hacer frente a diferentes circunstamcias de la vida, está unido a mi trabajo profesional. Y si todo lo que os he contado es simple casualidad, por lo menos, me ha servido para quitar la teoría de la paranoia de la cabeza.

Fotografías: 胡 卓亨 y Anthony Chiado